Estas telas fueron compradas por la artista a principios del año 2008 en el mercado de Temuco y corresponden a tejidos mapuche de al menos cien años de antigüedad. Se trata de tejidos a telar con lana hilada en huso y teñidos con añil. Cada uno de los desgarros y orificios en la tela fue señalado por Nury mediante un pespunte de hilo de algodón blanco. Este gesto fue realizado en 2011, en el contexto de un intenso movimiento estudiantil y social que ponía en tela de juicio el sistema educativo y financiero del país.