Obra que trabaja desde el confinamiento producto de la pandemia, generando una coreografía colectiva entre un grupo de bailarines y bailarinas en distintos lugares del mundo, a partir de una grabación autogestionada al interior de sus domicilios.
Esta fue una obra que se desarrolló durante la pandemia. Todos los bailarines actuaban en sus casas, en Chile y en el extranjero, utilizando un celular y un computador. Las funciones eran por streaming, en vivo, y fueron presentadas por GAM y Santiago a Mil en formato virtual. Tuvieron muchas visitas.
Luego de las funciones, los bailarines se reunían online para comentar la experiencia y comenzaban a recibir mensajes de Whatsapp de personas que los habían visto. Esa fue la forma de interacción con el público.
El espacio creativo se aleja de la manualidad que había caracterizado las propuestas de Nury González hasta antes de la pandemia, para dar paso a un lenguaje digital, donde sigue primando un fuerte énfasis cromático, característico de la obra de González.
P.M.: Me acuerdo cuando fue pandemia e hicimos Deshacer el rostro y la Nury fue muy seca. Ensayábamos por zoom. Yo tenía un webinar y lo que yo empecé a hacer, éramos nueve interpretes y cada uno en su casa buscaba un espacio y te ponías con el celular y el computador al mismo tiempo y todos entrábamos al zoom y yo lo que hacía era editar. Y entonces hicimos una coreografía, pero la hacíamos en vivo.
Grabamos mucho rato, pasamos un año ensayando y de repente le digo por favor ayudame con esto que no sé lo que estoy haciendo y la Nury como que ordenó y me dijo, ya lo que estás haciendo es esto, concéntrate en esto, vuelve a esto, como que ordenó un poco la cuestión y salió una obra que yo encuentro super linda. Es otro formato.
N.G.: Es super bonita porque fue en plena pandemia, donde se hacían todas estas cosas que se daban por zoom, pero lo que hacía la Paulina era que cada transmisión era un función. Era en vivo y se acababa y al otro día había función y de nuevo. Salía otra cosa, pero bajo la misma estructura. Entonces ahí ordenamos. Me acuerdo que hablamos de colores, estructurar con ciertos colores, que aparecieran de cierta manera. Siempre mi entrada en los trabajos de la Paulina es de visualidad, no de escenografía ni vestuario, lo que era una propuesta visual que se sumaba, así como la música.
P.M.: Era super interesante porque los interpretes se movían dentro de un rango muy chiquitito de espacio, porque estábamos en plena pandemia en sus casas. Y claro si nos fallaba internet era la cagada, porque como todo era en vivo era super complicado. Entonces a veces estaban en cuatro patas, arrodillados, tenían que manejar el celular y el computador en blanco y negro, que eso fue una conversación con la Nury también. La cámara se va alejando [...] entonces vamos haciendo combinaciones. La gran pregunta acá era cómo aparecíamos. Si ya no podemos estar presencialmente, cómo generamos esa posibilidad de encontrarnos. Esto de la limpieza del espacio fue la Nury, super impresionante cómo eso afina mucho el detalle, porque al principio era tú espacio, esa invasión de estar en tu espacio, pero cómo eso lo vas pasando, traspasando a una situación escénica y eso fue muy bacán conversarlo con la Nury porque fue lo primero que vio ella. Entonces cómo generar estos espacios vacíos, cómo lo hace escénico. Entonces empezamos a mezclar. Esto fue muy bacán porque pudimos trabajar con las amigas que no vivían en Chile.
N.G.: Acá era la idea de hacer una estructura en blanco y negro y color. Lo increíble es que en la última obra de la Paulina, como que esto te disparó a una cuestión espectacular visual. Esto fue como el punto de partida, tú metiéndote en lo audiovisual. Ahora la Paulina trabaja en el escenario con su hija que es cineasta.
P.M.: Pero acá era bonito porque era como un juego de los interpretes. Iban alterando su espacio. En un minuto fue como ya, pongámosle filtro al celular, filtro al computador y era muy bacán trabajar con eso.
N.G.: Claro, acá está esa cosa del vacío, y esos cortes en blanco y negro y tal, y cómo se estructura. En un minuto era todo híper colorinche. En el fondo era cómo despejar esto muy publicitario, donde se pierde esto poético.
P.M.: Claro eso fue estructural, porque ahí se constituyó la obra. Con la Nury apareció el color.
Nury González y Paulina Mellado, entrevista 22 de julio de 2025
Cuando la Paulina estuvo haciendo los ensayos en pandemia, ahí hay un haber descubierto algo, porque no es solo trabajar con el celular, es una cosa que va más allá. Igual yo ahí pude meter una estructura porque era algo que la Paulina podía manejar, de color, de blanco y negro. [...] En la cosa de pandemia, de ese streaming, también es como manchar de color, un otro color, un color líquido, lumínico. O sea, en lo que yo me anclo es en las materialidades, en la teoría de los colores, en los colores, en las veladuras, en el ver y no ver. La pintura y lo gráfico, la línea, como el vestido que se dibuja con la costura o la casa con los ladrillos. Igual yo he trabajado con video. Hay ciertos videos en mi obra, pero muy secundario, no es como estructural.
Nury González, entrevista 29 de julio de 2025