Obra que explora la identidad. “Basada en el concepto psicoanalítico creado por Wilhelm Reich en 1945 llamado Pequeño Hombrecito -entendido como la voz interna que obliga a los seres humanos a esclavizarse a sí mismos y ‘trabajar más, tener más dinero, más éxito, más consumo, menos amor, menos paz’, la coreógrafa Paulina Mellado se preguntó: ¿Qué es ser hombre? ¿Qué es ser mujer? ¿Dónde van los hombrecitos solos? ¿Cómo lo hacen las mujercitas solas?”.
latercera.com, 7 de marzo de 2012
N.G.: Todas las obras de la Paulina tenían estos elementos verticales que colgaban, en unas eran mallas, en otras cortinas. Estas yo las compré ahí en Matta donde venden malla y son estas mallas que son gruesísimas, mallas transportadoras, cuando uno va al supermercado y pone las cosas y se mueven, ahí hay una malla gruesísima que en la obra colgaban. Eran tres. También como la cita a la pintura, como veladuras.
P.M.: Esta obra es muy bonita. Hay un rollo con las Pietá. Y obvio que la Nury nos hizo comprar caleta de tela de tul, entonces la niña que bailaba con una de las faldas era una cantidad de tela y un día se le desarmó. Fue un día que fue Pablo Oyarzún y la Rosa Devés. Y a la Marcela se le desarmó la falda y la fue como agarrando, como poniendo. Fue muy gracioso. Puras cosas así te pasan y es bacán porque uno las puede sostener. Porque justamente la materialidad te termina de llenar. Es que la relación con las materialidades es una cuestión que nosotros hicimos entrar muy profundamente por culpa de los artistas visuales, de la Nury.
Nury González y Paulina Mellado, entrevista 22 de julio de 2025
N.G.: Yo sé que yo había ido mucho a esta tienda de mallas que hay en Portugal con Avenida Matta, que creo que ya no existe, porque había comprado muchas mallas de acero inoxidable para hacer los bastidores, bordar y tal. Y yo miraba estas mallas, estas rejillas, qué tu dices para qué. Tiene que haber sido con las conversaciones con la Paulina que quería que hubiese esta rejilla, que tenía un peso y me acuerdo cómo sonaba cuando la subían. Era muy total ir en contra de la gravedad. era muy pesado subirla y sonaba con la caída y es loco porque es esa cinta transportadora de supermercado y además pasaban muchas cosas ahí con la luz. Realmente estar detrás era una veladura muy densa. Versus estos vestuarios que era como agarrar todas las cortinas de la casa y ponérselas.
P.M.: (Javier) Ibacache me dijo hace poco que con La bailarina y con Pequeño hombrecito yo había puesto temas. Había puesto el problema del género por ejemplo, con mucha identidad. Siempre lo pongo. A propósito del zapato de tacón. Claro, porque era un chico que estaba vestido de hombre, con traje y unos zapatos (con plataforma) y estaba recién empezando el tema del transgénero y en los espectáculos sobre todo, en las performance. Eso lo veíamos afuera, estas mujeres que se vestían de hombre y estos hombres que se vestían de mujeres, ya empezaban a situarlo más en profundidad, ya no era solo la representación. Pero eso era algo que no pensábamos, eso era algo que traían las personas con las que estabas trabajando y era básicamente la representación de eso. Nosotros poníamos cosas coyunturales todo el tiempo, en esta poesía, en esta mezcla de sentidos, no era sólo una lectura, yo creo que esa era la diferencia. Lo que sí hicimos nosotros fue poner cosas en el espacio, con mucha claridad y usarlas. Que eso no se usaba, siempre era el espacio pelado para que la danza pudiera ejercer como tal, onda Patricio Bunster, Joan Turner.
Nury González y Paulina Mellado, entrevista 29 de julio de 2025
Pequeño Hombrecito yo creo que es la coreografía más larga que he hecho en mi vida (45 min).
Paulina Mellado, entrevista 31 de julio de 2025